
Aunque la fundación del Real Cuerpo de Monteros de Espinosa permanezca aun envuelta en la neblina de la historia. Hoy vamos a pasar a describir el escudo del Cuerpo.
El escudo de la Corporación de Monteros de Espinosa ostenta en su parte central un escudete con las primitivas armas de Espinosa y a la vez de Castilla. Aparecen las letras C.S. en alusión al Conde Sancho, y debajo del Castillo la palabra “MUNIFICENCIA”. Este escudo se sitúa en el centro de un espino de majuelas coloradas (Crataegus monogyna), otro símbolo de Espinosa, del que penden tres llaves a cada lado, que simbolizan el cargo que tenían los Monteros, no solamente de guardar la persona de Rey y su familia, sino también de todo el Palacio durante la noche.
El escudo de la Corporación de Monteros de Espinosa ostenta en su parte central un escudete con las primitivas armas de Espinosa y a la vez de Castilla. Aparecen las letras C.S. en alusión al Conde Sancho, y debajo del Castillo la palabra “MUNIFICENCIA”. Este escudo se sitúa en el centro de un espino de majuelas coloradas (Crataegus monogyna), otro símbolo de Espinosa, del que penden tres llaves a cada lado, que simbolizan el cargo que tenían los Monteros, no solamente de guardar la persona de Rey y su familia, sino también de todo el Palacio durante la noche.
En la parte exterior del escudete aparecen unas columnas sobre las que reposan unos canes, símbolo de lealtad y fidelidad al amo. Cada uno de ello lleva en la boca una antorcha y sobre sus cabezas, en forma de media luna la palabra “CUSTODIA”. A los pies de cada uno de ellos otra leyenda que reza el de la derecha: “QUI CUSTOS INCORRUPTIOR”

Muy interesante Josean!
ResponderEliminarTodo tiene su por qué en esto de la heráldica, me gusta cuando me lo cuentan, como en este caso, se aprenden un montón de curiosidades sobre lo que simboliza cada cosa...
Saludos
Hola Raul:
ResponderEliminarMuchas gracias. Si, la verdad es que esto de la heraldica es un mundo, a veces un tanto complejo, pero tiene su encanto, solo tenemos que orientar nuestra mirada y aprender a ver... igual que en la naturaleza.
Un abrazo.